La Dirección General de Tráfico (DGT) está ultimando los detalles para que los radares fijos y móviles situados en las carreteras permitan multar a furgonetas, camiones y autobuses, que tienen unos límites de velocidad inferiores a los de los automóviles.

Así lo aseguró la directora general de Tráfico, María Seguí, en el marco de la jornada ‘La seguridad vial en el transporte por carretera’, organizada por Volvo y celebrada en la Embajada de Suecia, en Madrid.

El actual Reglamento General de Circulación, de 2006, señala que el límite de velocidad es de 100 km/h en autopistas y autovías para autobuses, vehículos derivados de turismo y vehículos mixtos adaptables, y de 90 km/h para camiones, vehículos articulados, tractocamiones, furgones y automóviles con remolque de hasta 750 kilogramos (120 km/h para los coches).

En las carreteras convencionales con arcén pavimentado de al menos 1,5 metros de anchura o con más de un carril para alguno de los sentidos de circulación, el límite está fijado en 90 km/h para autobuses, vehículos derivados de turismo y vehículos mixtos adaptables, y 80 km/h para camiones, tractocamiones, furgones, vehículos articulados y automóviles con remolque (100 km/h para los automóviles).

Y en relación al resto de las vías interurbanas, es de 80 km/h para autobuses y furgonetas, y 70 km/h para camiones, furgones, vehículos articulados y automóviles con remolque (90 km/h para turismos).

De esta forma, subrayó que la DGT está trabajando en unas “líneas estratégicas” en colaboración con la Dirección General de Transporte Terrestre, perteneciente al Ministerio de Fomento, para reducir la siniestralidad en este tipo de vehículos.

Una de ellas es que los radares permitan multar a cualquier vehículo en función de su límite específico de velocidad. Estamos estos días ultimando la operativa para que los radares fijos y móviles de la red interurbana permitan discriminar el tipo de vehículo”, indicó.

Seguí comentó que el Reglamento General de Circulación habla de velocidades máximas según el tipo de vehículo, pero no menciona que el radar pueda, a la vez que identificar la velocidad, discriminar el tipo de vehículo.

Por otro lado, apuntó que la DGT trabaja en fomentar el trasvase del tráfico de furgonetas y camiones a las autopistas y las autovías “mejor dotadas”, y puso como ejemplo las intervenciones realizadas en Cataluña con la N-II y en Castellón con la N-240 de obligar que el tráfico pesado circule por las vías de alta capacidad en lugar de estas carreteras nacionales, lo que se ha traducido en una reducción de los accidentes.

Por último, Seguí señaló que este año también se introducirá como novedad un sistema por el que la DGT identifica a los conductores profesionales que infringen la ley de tráfico “de manera repetida” y traslada esa información a la Dirección General de Transporte Terrestre para que haga la inspección oportuna a la empresa y al conductor, lo que podría incurrir en la pérdida de honorabilidad de la empresa a la hora de trabajar en el mercado.

Fuente: Servimedia

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