Todo lo que debes saber para llevar a tu hijo en bicicleta con una silla o un remolque

No todos saben, por ejemplo, que el menor debe llevar puesto el casco obligatoriamente, tal y como recoge la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), que recientemente ha denunciado que tres sillas suspenden en seguridad, en un texto de recomendaciones al respecto de estos ítems. Tampoco se suele saber que los asientos de bici para niños son de una sola plaza y que, aunque es posible montar un asiento delante y otro detrás en la misma bicicleta para llevar así dos niños, la normativa sólo permite transportar a un menor por bicicleta.

Para llevar a dos niños, la mejor opción son los remolques, pero el reglamento actual no los aprueba. Pero, ojo, el peso que se puede transportar en esos remolques suele estar limitado a un máximo de 25 kilos. En cualquier caso, los remolques no parecen una buena idea para circular por ciudad, porque llevar en bici un remolque con dos niños entre el tráfico de los coches puede llegar a resultar arriesgado.

Si el niño pesa entre 9 y 22 kilos -más o menos desde los 9 meses hasta los 6 años-, las sillas portabebés o portaniños son una buena solución, siempre que el bebé mantenga la cabeza en buena posición y no le baile. En el mercado, existen dos tipos de sillas:

Sillas delanteras

Las sillas o portabebés delanteras permiten solo el transporte de niños de hasta 15 kilos de peso. Se instalan en la parte frontal, sujetándolas al manillar, aunque a veces también a la barra del asiento o al cuadro de la bicicleta. Tienen a su favor que ofrecen un buen campo de visión a los niños y que resulta más cómodo hablar con ellos para comprobar si viajan sin problemas. Entre los peros, están que ofrecen menor protección en caso de caídas, que hay más probabilidad de perder la estabilidad y que pueden resultar más incómodas a la hora de pedalear dependiendo, eso sí, del tamaño de la silla.

Sillas traseras

Son más versátiles que los portabebés delanteros y algunas pueden reclinarse para mayor comodidad del niño, sobre todo si se queda dormido. El pequeño tiene mayor libertad de movimientos y está mejor protegido en caso de caídas, aunque tiene poca visibilidad y es más difícil comprobar si viaja cómodamente y hablar con él.

El Reglamento de Circulación indica que la silla debe estar homologada siempre. Para las sillas portabebés se utiliza la norma de Asientos de niños para bicicletas EN14344, seguida por la OCU en su análisis para realizar las pruebas de seguridad.

Tomando una serie de precauciones básicas, aumentará notablemente la seguridad y el confort del niño:

– Es imprescindible comprobar que la silla es compatible con el modelo de bicicleta donde pretende montarse. La instalación de algunos modelos puede resultar complicada.

La zona destinada a los pies del niño debe estar completamente separada de la bicicleta, sobre todo para evitar que los pies del niño vayan a parar entre los radios de la bici accidentalmente.

– La silla elegida debe estar dotada de reposabrazos.

El arnés o cinturón de la silla ha de tener un sistema de apertura seguro, que haya que apretar en dos zonas simultáneamente, por ejemplo. La idea es que el niño no pueda abrirlo durante el trayecto en bici.

– Si el asiento de la silla está acolchado el niño viajará más cómodo.

– Independientemente de lo establecido por la legislación, se debe prestar atención al peso máximo permitido, tanto por la sillita como por el remolque.

El Reglamento General de Circulación especifica que un conductor mayor de edad puede transportar a un menor de hasta siete años con casco en un asiento adicional homologado, si la bicicleta está construida para un único ocupante.

Este nuevo reglamento permitirá, previsiblemente, que las bicicletas puedan enganchar remolques, semirremolques u otros elementos debidamente homologados para el transporte de personas o de carga en vías urbanas, o en vías reservadas para este tipo de vehículos. Dentro del remolque los niños deberán llevar puesto un casco.

Fuente: Ecomotor

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