¿Qué significa cada término y qué se puede hacer en caso de llegar situaciones así? Los conductores deben atender a estos términos para entender el comportamiento de las ruedas del coche y las reacciones que pueden provocar en el vehículo.

Subviraje: se va de morro

Si entramos en una curva a una velocidad excesiva para el giro a realizar, veremos que la parte delantera del coche no reacciona y tiende a irse recta, hacia el exterior de la curva.

Entonces se suele cometer el error de dar un volantazo para obligar al coche a girar… cosa que no hará. Hay que evitar esa reacción tan común y actuar con otra lógica: soltar progresivamente el acelerador mientras reducimos el ángulo de giro del volante.

Al mismo tiempo, actuaremos sobre el freno con delicadeza, aunque dispongamos de antibloqueo ABS, que evitará el bloqueo de las ruedas para recuperar el control del coche. Si no disponemos de él, soltaremos el acelerador poco a poco, dando pequeños toques de freno. Ambas acciones pueden llegar a convertirse en sustituto del ABS, a base de habilidad al volante. Aún con más pericia, accionaremos el freno de mano con mucho ‘tiento’ si éste actúa sobre las ruedas traseras y no es eléctrico. Pero ojo, ésta ya es una solución para auténticos ‘manitas’.

El subviraje es la situación más típica, pues la mayoría de los coches no solo tienen motor delantero, sino que la fuerza se transmite a las ruedas delanteras. Si nuestro vehículo es de tracción trasera o propulsión será más difícil un comportamiento así.

Sobreviraje: hacia el trompo

Si el coche se pasa de viraje, nos encontraremos ante la situación contraria: la trasera del vehículo desliza hacia el exterior de la curva, provocando un efecto habitual en las carreras: algo parecido a un trompo (giro sobre sí mismo).

Para neutralizar el sobreviraje haremos contravolante; es decir,giraremos el volante en la dirección en la que se vaya la zaga del coche. A la vez, levantaremos el pie del acelerador, pero no totalmente. Después reduciremos de forma progresiva el giro del volante hasta dejarlo centrado, acelerando sin brusquedad en la última fase de la corrección para ganar tracción.

Ojo, pues el sobreviraje tambien puede suceder en un vehículo de tracción delantera. En casos así, los expertos son capaces de conseguir un derrapaje controlado mediante un ligero toque con el freno de mano. Para el común de los mortales, en caso de duda soltaremos el acelerador progresivamente sin tocar el freno, menos aún el de mano si es eléctrico o actúa sobre las ruedas delanteras.

Fuente: ABC

 

Visita Nuestra WebDescargaAPPS2