Aunque el número de kilómetros de carreteras donde el nivel de riesgo es elevado ha disminuido en el último año, todavía existen 1.920 kilómetros de la Red de Carreteras del Estado donde el peligro de accidentes es muy alto.

España siempre ha presumido de tener una muy buena red viaria, a la altura o por encima de los principales países europeos. Sin embargo, todavía existen 1.920 kilómetros de la Red de Carreteras dependientes del Estado en los que el riesgo de accidentes es elevado, según se desprende del informe anual que elabora el programa europeo de evaluación del riesgo en la carretera, EuroRap, en el que participa el Real Automóvil Club de España (RACE).

Este programa analiza la peligrosidad de las vías teniendo en cuenta la evaluación de los siniestros durante los tres últimos años, su gravedad y su relación con las características de la vía. Así se establece el denominado “índice de riesgo”, definido como el número de accidentes mortales y graves ocurridos en un tramo por cada 1.000 millones de vehículos/kilómetro.

En el último informe elaborado por el RACE, el duodécimo de los realizados hasta ahora, y con el fin de conseguir unos datos más fiables, se eliminaron aquellos tramos con un tráfico inferior a los 2.000 vehículos al día, una cifra que se ha demostrado que presenta una consistencia suficiente para evaluar los riesgos.

Con esta premisa se tuvieron en cuenta un total de 1.162 tramos que sumaban 20.132 kilómetros, en los que se produjeron 1.212 accidentes mortales y 3.665 accidentes graves en los tres años objeto del estudio, 2011, 2012 y 2013, y que registraron un saldo de 1.380 fallecidos y 4.958 heridos graves. El mayor kilometraje corresponde a carreteras convencionales, con un total de 9.159 km, seguidos de las autopistas y autovías de tercera generación, con 6.468, y, por último, el resto de las autovías, las vías rápidas y las convencionales desdobladas, con 4.505 kilómetros.

Si bien el número de accidentes de tráfico con víctimas mortales o heridos graves se han reducido considerablemente en la Red de Carreteras del Estado, pasando de los 12.907 en el año 2008 a 5.198 en 2013, es decir, un 60% menos, y que los kilómetros de carretera en los que se registra un riesgo elevado de accidentes ha pasado del 2012 a la actualidad del 14,1% del total de las vías al 9,5%, lo cierto es que aún siguen existiendo en España muchos puntos negros, donde se repiten los accidentes.

Según el informe del RACE el tramo más peligroso en nuestro país lo constituyen los 11 kilómetros de la N-320, que separan la localidad alcarreña de Casar de Talamanca y el cruce con la M-103 que se dirige a Algete. En el período estudiado se produjeron en este tramo, con una circulación media de 3.578 vehículos diarios, un total de 9 accidentes graves, con el resultados de 2 fallecidos y 11 heridos graves. La principal causa de estos accidentes fue la salida de la carretera.

Sin embargo, ni Madrid ni Castilla La Mancha encabezan las Comunidades Autónomas con mayor número de kilómetros con un alto riesgo de accidentes. Esta fatídica distinción se la lleva Asturias, cuya Comunidad cuenta con un total de 145 kilómetros peligrosos de los 713 analizados en el informe. O lo que es lo mismo, en Asturias uno de cada cinco kilómetros representa un alto riesgo para la circulación. Al Principado le siguen Cataluña, con un 16,8% y Galicia con un 16,3%.

El tramo más crítico para los camiones es el comprendido entre los kilómetros 269 y 297 de la Nacional 232, entre el Enlace de Figueruelas y L.P. Zaragoza-Navarra, con una afluencia de 11.442 vehículos al día, en su mayor parte camiones. Desde 2011 al 201, de los 23 accidentes producidos en este tramo, con 12 fallecidos y 26 heridos graves, en 18 de ellos, es decir, un 78% del total estuvieron involucrados camiones.

Un dato curioso que se desprende del informe es que, al contrario de la tónica general de los accidentes, que predominan en carreteras convencionales, en el caso de los camiones se producen con mayor frecuencia en vías de alta capacidad, principalmente autovías. En este sentido, la A-7, autovía que une Algeciras con Barcelona, y ruta muy habitual para todo el transporte del Mediterráneo, presenta 3 tramos con un alto nivel de riesgo, dos en la provincia de Valencia y uno en la de Murcia.

Fuente: Camión Actualidad