El primer camión autónomo empieza a circular en EEUU

El camión es un medio de transporte vital para la economía y la demanda para mover mercancías por carretera crece al tiempo que se hace cada vez más complicado dar con conductores que se pongan al volante de una de estas bestias del asfalto.

El Freightliner Inspiration dispone de cámaras, radares y sensores que suministran información constante sobre el estado de la carretera y del tráfico a un sistema de piloto automático. Un ordenador de abordo se encarga de que el vehículo avance a la velocidad legal permitida, circule dentro de las marcaciones del carril y mantenga la distancia de seguridad adecuada con otros vehículos para poder frenar a tiempo.

Como en un avión, este camión del futuro no es completamente autónomo, ya que requiere que el conductor esté siempre sentado frente al volante. El control al transportista se transfiere al abandonar la autopista. Los responsables de Freightliner explican que se reducirá la fatiga del conductor y elevará la productividad.

Permitirá a la máquina hacerse cargo de las rutinas de la conducción mientras el camionero puede dedicarse a otras cosas logísticas, como hacer inventario de la carga o planificar la ruta. De momento solo hay dos camiones Inspiration operativos.

El vehículo fue sometido a una intensa prueba -tuvo que recorrer más de 15.000 kilómetros en un circuito- antes de que el Estado de Nevada le concediera la licencia. Es uno de los pocos que en EE UU cuenta con una legislación específica para conceder matrículas a vehículos autónomos.

La visión para estos camiones autónomos es que en futuro puedan comunicarse incluso entre ellos por vía electrónica, lo que les permitiría viajar en comitiva y así conseguir reducir el consumo de combustible gracias al beneficio de la aerodinámica, como explicó Wolfgang Bernhard, responsable de las operaciones comerciales de los camiones de la casa Daimler.

De momento, se trata de una primera fase experimental y no se precisa cuánto podría llegar a valer uno de estos camiones si salieran eventualmente a la venta. Ted Scott, de la American Trucking Association, señala que el éxito de esta tecnología dependerá de los ahorros que al final aporte al profesional que se pone al volante de estas máquinas.

Pero sobre todo de la confianza que tenga hacia el sistema, ya que la intuición del humano es imposible de replicar en un programa informático. Los camiones, como señala Scott Grenerth desde la Operator Independent Drivers Association, tienen un margen de maniobra muy limitado por su tamaño y eso obliga a anticipar siempre lo que va a suceder.

Fuente: El país