Alrededor de 50.000 conductores están recibiendo estos días una reclamación de la empresa encargada de los cobros del abono de los peajes en las autopistas portuguesas, en la que se les exige que abonen el dinero que tendrían que haber pagado en su día por el uso de estas autopistas, según recoge eldiario Andalucia.

La empresa portuguesa ha puesto en manos de su filial española Onubrokers estas gestiones, por lo que el despacho onubense se encarga actualmente del cobro de estas multas a conductores cuya matrícula fue captada por los arcos de control de las autopistas en los últimos tres años, y que no habían realizado ningún tipo de trámite para evitar la sanción.

Aunque afectan a conductores de todo el territorio español, la mayor parte de las sanciones han recaído en aquellos conductores naturales de provincias que limitan con Portugal, tanto particulares como profesionales.

Concretamente, la reclamación corresponde a las denominadas “vías verdes”, autopistas en las que se han producido impagos masivos por no abonar los costes del peaje al pasar bajo los arcos destinados a la lectura de las matrículas.

Desde Onubrokers han indicado que entre las sanciones gestionadas se encuentran desde pequeñas multas puntuales hasta sanciones de 500.000 euros, esta última correspondiente al impago continuado del peaje durante tres años por parte de una empresa española.

El sector del transporte ha sido el más “castigado” por estas medidas y los conflictos que el peaje ha provocado con los transportistas son comprensibles debido a los gastos añadidos con los que estos se han encontrado. Algo que han reconocido desde el despacho que gestiona las multas, si bien desde el mismo han señalado que “las normas y las disputas políticas” hay que separarlas en este caso, “asumiendo el coste que supone un servicio como este”.

Durante los últimos días se viene informando por carta a los afectados, que podrán reclamar la foto de la sanción para comprobar si es su matrícula la que viene en la misma, ya que el sistema no es infalible.

Por otro lado, cabe destacar que actualmente hay autopistas, como la A22 en el sur de Portugal, en las que todavía no se están tramitando las multas, sin saber el motivo exacto para ello. Además, desde el despacho han señalado que se corre el riesgo de que estas sanciones puedan prescribir.

El sistema de reconocimiento de los arcos permite al conductor una mayor facilidad de pago por el uso de estas vías. A través de Internet, el usuario registra su matrícula y paga la cantidad estimada, reconociendo posteriormente los arcos que el vehículo puede circular. 

Sin embargo, este sistema se ha mostrado ineficaz. Habiendo entrado en vigor en diciembre de 2012 en el sur del país vecino, tardó un año en poder reconocer las matrículas no portuguesas, por lo que la opción más fiable para el gobierno portugués es que la policía pare a los conductores que no pagan y les cobren en el acto.

Fuente: http://bit.ly/1s73QTp