Asomar la mano o el codo por la ventanilla, y lo que es más grave, conducir con el brazo fuera del coche, puede traer consigo una sanción de hasta 80 euros, además de ser la causa de heridas graves en caso de accidente.

Y no solo es el conductor el que debe de conducir siempre con las dos manos en el volante. Aunque sea uno de los pasajeros el que lleve las ventanillas abiertas, el conductor del vehículo está obligado a garantizar tanto su propia seguridad como la del resto de los ocupantes y la de los demás usuarios de la vía.

Esta es solo una de las infracciones más desconocidas por los conductores y pasajeros de vehículos a motor, que en numerosas ocasiones buscan una mayor comodidad en el vehículo sin percatarse de que con ello están poniendo en peligro sus vidas.

La posición al volante es muy importante y crucial a la hora de reaccionar ante cualquier incidencia en la carretera. Conducir con una mano apoyada en la palanca de cambios o el brazo izquierdo apoyado en la ventanilla son costumbres muy comunes, pero reducen nuestra capacidad de maniobrar. Para lograr la postura correcta, una vez sentados deberemos extender el brazo por encima del volante. La muñeca, a la altura del reloj, debe descansar en la parte superior del mismo. De este modo los brazos quedan suficientemente flexionados para conducir con comodidad. La postura correcta de las manos al volante, imaginando que éste es un reloj, sería que ocuparían la manillas en posición de «las diez y diez». Naturalmente al maniobrar se modificará la postura, pero nunca se debe sujetar el volante por la parte de abajo ni se deben de cruzar los brazos.

El volante solo se podrá soltar en casos excepcionales, como para cambiar de marcha. Cualquier otro acto al volante, como comer, beber, maquillarse, consultar el teléfono móvil, o que pueda ser considerado como una distracción, conlleva una multa de 200 euros y la retirada de 2 puntos del carné de conducir.

También resulta muy común observar a los copilotos con los pies sobre el salpicadero del coche. Una postura incorrecta, y que también puede provocar lesiones graves en caso de que se tenga lugar una colisión que podría hacer saltar los «airbag».

En plena ola de calor, puede parecer atractivo y cómodo conducir sin camiseta. Pero de nuevo estaríamos cometiendo una infracción que implica una multa de hasta 200 euros, la misma con la que se puede sancionar a un usuario que conduzca descalzo.

Música demasiado alta: llevar el volumen de la radio demasiado alto al pasar por un núcleo urbano o una zona de descanso como un hospital conlleva una multa de 80 euros.

También es sancionable llevar carteles, pegatinas y objetos decorativos que puedan dificultar la visibilidad. Por ejemplo, un «Elvis bailarín» o un cartel de «se vende». Muchos ayuntamientos prohíben además la venta de automóviles en la vía pública, con multas que pueden alcanzar los 200 euros.

Tocar el claxon sólo está permitido cuando existen motivos justificados para ello, como evitar un accidente. Hacerlo por otras causas supone una multa de 80 euros.

 

Otra de las prácticas habituales es, en las autopistas, autovías, o viales con varios carriles, circular por el carril izquierdo o el central dejando el derecho libre. La multa por hacerlo alcanza los 200 euros.

Fuente:  ABC