Los Impedimentos a la Entrega de Las Mercancías y a su Transporte

EL PORTEADOR TIENE DERECHO A EXIGIR DEL CARGADOR EL PAGO DE LOS GASTOS Y PERJUICIOS QUE LE OCASIONEN LA PETICIÓN Y EJECUCIÓN DE INSTRUCCIONES O EN SU CASO, DE LA FALTA DE ESTAS O DEL RETRASO EN SU EMISIÓN. DERIVADAS DE LA EXISTENCIA DE CUALQUIER IMPEDIMENTO EN LA ENTREGA DE LAS MERCANCÍAS O SU TRANSPORTE.

Ocurre a menudo que, derivado de circunstancias propias de la circulación, la climatología, o incluso, ya una vez cuando llegan las mercancías a destino, se producen impedimentos que dificultan su traslado por carretera, o su entrega efectiva al teórico receptor de las mismas. Hablamos de lo que en la Ley del Contrato de Transporte Terrestre de Mercancías se denominan «impedimentos al transporte» y «a la entrega», regulados en los artículos 31 y 36, respectivamente.

Y así, en cuanto a la primera de las cuestiones, señala la norma en su apartado primero que «si el transporte de las mercancías no puede llevarse a cabo en las condiciones que fija el contrato por causas debidamente justificadas, el porteador lo comunicará al cargador solicitándole instrucciones al respecto». A falta de estas, «el porteador tomará aquellas medidas razonables y proporcionadas que considere adecuadas para el buen fin de la operación, incluida la de restituir las mercan-cías a su lugar de origen, depositarlas en almacén se-guro o conducirlas a su punto de destino en condiciones diferentes». A este respecto, y como ya adelantamos anteriormente, «los gastos y los perjuicios deriva-dos de la solicitud y ejecución de las instrucciones o, en su caso, de la falta de estas o del retraso en su emisión serán de cuenta del cargador, a no ser que haya habido culpa del porteador».

Por su parte, y en lo relativo a la entrega de las mercancías, cuando esta no se realice «por no hallarse el destinatario en el domicilio indicado en la carta de por-te, por no hacerse cargo de la mercancía en las condiciones establecidas en el contrato, por no realizar la descarga correspondiéndose hacerlo o por negarse a firmar el documento de entrega, el porteador lo hará saber al cargador en el plazo más breve posible y aguar-dará sus instrucciones». En caso de cesar el impedimento «antes de que el porteador haya recibido instrucciones, entregará las mercancías al destinatario, notificándolo inmediatamente al cargador».

Consecuencia de esto, «el porteador tiene derecho a exigir del cargador el pago de los gastos y perjuicios que le ocasionen la petición y ejecución de instrucciones, así como el retraso o la falta de instrucciones, a menos que estos gastos sean causados por su culpa». En caso de surgir «impedimentos a la entrega después de que el destinatario haya dado orden de entregar las mercancías a una tercera persona en el ejercicio de su derecho de disposición, el destinatario sustituye al cargador y el tercero al destinatario». Por último, si no fuera posible para el transportista solicitar nuevas instrucciones al cargador, o si dichas instrucciones no fueran impartidas por éste en el plazo acordado por las partes, el transportista podrá «bien des-cargar inmediatamente las mercancías por cuenta de quien tenga derecho sobre las mismas, haciéndose cargo de su custodia», o bien «entregar las mercan-cías en depósito a un tercero», pudiendo a estos efectos, incluso, «solicitar la constitución del depósito de la mercancía ante el órgano judicial o la Junta Arbitral del Transporte competente», lo cual, «surtirá para el porteador los efectos de la entrega, considerándose terminado el transporte».

Artículo publicado en Todotransporte

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Nestor Val

Nestor Val

Director General de Lextransport Grupo