Los niños han sellado el pasado lunes un pacto con la directora general de Tráfico, María Seguí: corregirán a sus padres cuando no cumplan las normas de circulación, no utilicen el casco o el cinturón de seguridad o no pongan a los más pequeños en las sillitas.

Y es que los niños son muy conscientes de los «incumplimientos» de los mayores al volante.

«Por qué los mayores conducen con el teléfono«, «por qué no cruzan por los pasos de peatones» y «por qué muchas veces los mayores no respetan las señales» son las preguntas que Alfonso, Alejandro y Daniel le han formulado hoy a María Seguí, en un Consejo de Seguridad Vial infantil organizado con motivo de la III Semana Mundial de la Seguridad Vial, promovida por la ONU.

Un centenar de niños de 7 y 8 años de colegios madrileños han participado en diversas actividades relacionadas con la seguridad vial y los niños, en una semana que la ONU ha querido dedicar este año a ellos, porque en el mundo mueren 186.300 menores en accidente de circulación al año, unos 500 diarios.

En España, como ha recordado después a los periodistas la máxima responsable de Tráfico, la mortalidad en este colectivo se ha reducido notablemente, pero aún así el año pasado murieron en las carreteras 35 niños, de los cuales 15 fueron peatones atropellados, y el resto, ocupantes de turismos que, en su mayoría, no hacían uso del sistema de retención infantil.

Por eso, es necesario seguir insistiendo en la educación como un valor importante para la concienciación de los más pequeños. De hecho, hace décadas que la DGT está en los colegios enseñando seguridad vial, con educadores propios y la participación de las policías locales y los agentes de la Guardia Civil de Tráfico.

Dentro de la sala de la DGT donde se toman las decisiones más importantes, los niños han leído la «Declaración de los niños para la seguridad vial«, en la que han hecho un llamamiento a los adultos y a los gobiernos para que pongan en marcha medidas para preservar la seguridad de los menores en las carreteras y evitar muertes.

Cruces seguros, reguladores de velocidad para que el tráfico sea más lento o cinturones de seguridad obligatorios en todos los autobuses son algunas de las demandas que han leído los escolares, los cuales han podido ver también un vídeo en el que una niña ciclista «obliga» con su mirada a los mayores a cumplir las normas.

«Os necesitamos para que corrijáis a los mayores cuando lo hacemos mal«, les ha dicho María Seguí después de explicarles que en Tráfico trabajan 14.000 personas para que «todas las noches lleguemos a casa sanos y salvos» y evitar que haya más niños «malitos a causa del tráfico que de algunas enfermedades».

La mayoría de los pequeños ha reconocido que acude al colegio en coche. Apenas un puñado ha levantado la mano cuando se les ha preguntado si iban andando y aún eran menos los que lo hacían en autobús.

Fuente: La vanguardia

Visita Nuestra WebDescargaAPPS2