La tensión en la huelga de Alsa se reduce. La Guardia Civil solo ha registrado un incidente durante la mañana de la tercera jornada de paros. Se trata de un autobús escolar que iba vacío y que pinchó sus ruedas al arrancar a las ocho menos cuarto de la mañana en la localidad de Trevías, en Luarca, por la presencia de clavos en la carretera.

El parte de daños contrasta con las denuncias de la empresa en los dos días anteriores, cuando cifró en 37 el lunes y 8 el martes los autobuses dañados. Una situación que llevó a Alsa a amenazar con la suspensión de los servicios mínimos.

ALSA denunció que en la primera jornada de huelga se contabilizaron 37 vehículos dañados por actos vandálicos y que ayer, en el segundo día de paro, ocho vehículos sufrieron ataques, «uno de ellos, mientras realizaba una ruta de transporte escolar con niños en su interior». 

Para la jornada de hoy está prevista una reunión en la sede del Servicio Asturiano de Resolución Extrajudicial de Conflictos, en Oviedo, para tratar de desbloquear la situación.

Fuente: El Comercio