Google quiere hacerse un hueco en el transporte terrestre

Google pondrá en marcha a lo largo de 2015 su ambicioso plan de fabricación de coches autónomos. Con los acuerdos ya cerrados en tanto a suministradores (Bosch o LG), las primeras 100 unidades del Google Car serán ensambladas por Roush Performance en suelo norteamericano. Se trata del primer gran paso de Google en el mundo del automóvil, y de hecho todo este proyecto se realizará sin contar con el apoyo de ningún fabricante convencional.

Pero los planes de Google van mucho más allá de la fabricación de coches. Como viene siendo habitual en los proyectos del gigante de internet, la visión de futuro de este proyecto esconde cierta idea de revolución. Que el transporte de pago tiene los días contados tal y como lo entendernos a día de hoy es una realidad incuestionable. Uber ha cambiado la percepción que tenemos del Taxi, y con ese cambio han empezado a surgir numerosas polémicas al igual que no menos oportunidades. El actual problema de Uber está en la figura del conductor, y Google directamente ha eliminado esta variable de la ecuación.

El transporte social ha llegado para quedarse, y junto a la idea de coches capaces de conducirse por sí solos, en Google creen haber encontrado la mejor fórmula para rentabilizar los Google Car. La tecnología ha conseguido madurar lo suficiente como para llegar al mercado antes de 2020, sirviéndose de la creciente necesidad de nuevas herramientas de transporte para encontrar un público en constante crecimiento. Con respecto a las primeras iniciativas de Car-Sharing, el planteamiento de Google podría dinamitar el negocio de Uber y similares, pues Google quiere vencer con la baza de unos bajos costes y una tecnología líder en el mercado.

Uber se enfrenta ahora a un nuevo catálogo de servicios rivales y a los reguladores. Pero, y para colmo, ahora podría tener al enemigo en casa, que cuenta con más tecnología y más dinero para hacer efectivo y realidad cualquier proyecto. En cualquier caso, la idea de Google va más allá. Y, de momento, ya ha invertido en Uber a través de su propio fondo de capital riesgo (Google Venture), con lo cual no sería nada descabellado que este proyecto se pusiera en marcha en los próximos años. En 2013 invirtió unos 258 millones dólares (227 millones de euros).

Fuente: ABC