Fomento pretende implantar su plan de desvío de camiones

El Ministerio de Fomento espera sacar hasta nueve millones de vehículos pesados cada año de las carreteras convencionales españolas con su plan para obligarles a circular por autopistas de peaje paralelas a cambio de bonificar hasta la mitad del coste.

Así lo ha señalado hace unos días el secretario general de Infraestructuras, Manuel Niño, ante la Comisión de Fomento del Congreso, “si se llevase a cabo en su conjunto la propuesta del plan que hemos elaborado estaríamos desviando anualmente de las carreteras convencionales nueve millones de vehículos pesados, que es una cifra muy importante”.

Además, ha subrayado que las ventajas de esta iniciativa no serán sólo en materia de seguridad, sino que también habrá importantes ahorros para los transportistas, que deben calcularse teniendo en cuenta “no solamente el coste del peaje y del carburante, sino también el tiempo de viaje, que claramente disminuye” al ir por vías más rápidas y con menos tráfico.

Niego totalmente que esta medida sirva para incrementar la recaudación de los concesionarios de autopistas, porque se llevará a cabo normalmente en autopistas ya maduras”, ha precisado Niño, subrayando además que ya el año pasado el tráfico por las vías de pago, sobre todo de vehículos pasados, aumentó casi un 7%.

Por último, Niño ha recordado que la idea es aplicar descuentos del 50% a los vehículos pesados que circulen por las autopistas de peaje en lugar de por las vías convencionales, y del 35% para aquéllos que decidan hacer todo el itinerario por las vías de peaje.

Además, el responsable de Infraestructuras ha asegurado que Fomento está negociando con el Ministerio del Interior y las consejerías de las comunidades autónomas con competencias en carreteras para “aplicar la medida de manera coordinada”, y que su intención es llegar a un acuerdo con el sector profesional de transporte por carretera antes de que entre en vigor el plan.

Fomento pretende implantar este plan, de manera gradual, a partir de este segundo trimestre del año, siempre que cuente con un acuerdo con el sector. De este modo, ya antes del verano los camiones de gran tonelaje, de cuatro o más ejes, deberán circular por autopistas en vez de por las carreteras nacionales en los tramos en los que estas vías presenten una mayor congestión y siempre que cuenten con una vía alternativa de pago.

Los tramos de autopistas por la que estarán obligados a circular los grandes camiones suman una longitud de 1.360 kilómetros de vías de pago, la mitad de los 2.500 kilómetros que actualmente suma la red de autopistas.

El mapa de tramos incluye distintos trazados de las autopistas AP-6, AP-61, AP-51, AP-4, AP-2, AP-7, AP-2, AP-1, AP-9, AP-68, AP-53 y AP-66. Entre ellas no figura ninguna de las vías de pago que actualmente están en quiebra y que el Gobierno pretende fusionar en una nueva empresa nacional de autopistas.

Estos tramos obligatorios para camiones de gran tonelaje se reparten por el centro peninsular, en la conexión Madrid, Segovia y Ávila, por el sur, entre Sevilla y Cádiz, por el arco Mediterráneo, por la zona de Burgos, La Rioja y Aragón, y por la de León y Galicia.

Fuente: Europa Press