Condiciones de seguridad en el transporte escolar y de menores

Según datos del Instituto Nacional de Estadística, cada año más de 230.000 niños se desplazan diariamente en autobús para acudir a su colegio. Por ello, se hace especialmente importante para las empresas la observancia y cumplimiento estricto de las normas en esta materia.

 

En concreto, el Real Decreto 443/2001, de 27 de abril, sobre condiciones de seguridad en el transporte escolar y de menores regula entre otras cuestiones, las relativas a la antigüedad de los vehículos y sus características técnicas, los distintivos indicativos, las limitaciones de velocidad, el itinerario, paradas y duración máxima de los viajes, así como aquellas otras que afectan al propio conductor y al acompañante.

Pues bien, sobre la primera de las cuestiones, la norma establece una antigüedad máxima de 10 años contados desde su primera matriculación, pudiendo incrementarse hasta los 16 años en el caso de que se trate de vehículos dedicados con anterioridad a la realización de esta clase de transporte. Por su parte, en cuanto a las características técnicas yen el caso particular de los asientos enfrentados a pozos de escalera, así como los que no estén protegidos por el respaldo de otro anterior situado a una distancia máxima horizontal de 80 centímetros entre la cara delantera del respaldo de un asiento y la posterior del que le precede, deberán contar con un elemento fijo de protección que proporcione a sus ocupantes un nivel suficiente de seguridad.

Asimismo, durante la realización de los servicios, los vehículos deberán encontrarse identificados por medio del uso de la señal V-10 (la cual podrá sustituirse por un dispositivo luminoso, de conformidad con lo previsto en el Anexo XI del Reglamento General de Vehículos).

En todo caso, se establece como velocidad máxima del vehículo en autopistas y autovías la de 90 Km/h, 80 Km/h en el caso de carreteras convencionales de 1,50 metros o mas de anchura de arcén pavimentado o más de un carril para alguno de los sentidos de circulación, y 70 Km/h en el resto de vías fuera de poblado.

Por su parte, la Ley determina que las paradas, en la medida de lo posible, estén ubicadas dentro del recinto escolar, y no siendo posible, se fijara de modo que las condiciones de acceso resulten lo más seguras posibles, situándose siempre a la derecha en el sentido de la marcha.

En cuanto a la duración máxima del viaje, los itinerarios y horarios de los transportes deberán establecerse de tal forma que en circunstancias normales la permanencia de los menores en el vehículo no alcance una hora por cada sentido del viaje.

Por último, el transporte escolar y de menores exige la presencia a bordo del vehículo de al menos, una persona mayor de edad, idónea, distinta del conductor y acreditada por la entidad organizadora del servicio, salvo que expresamente se hubiera pactado que la acredite el transportista, encargada del cuidado de los menores durante su transporte y las operaciones de acceso y abandono del vehículo, así como, en su caso, de la recogida y acompañamiento de los alumnos desde y hasta el interior del recinto escolar.

Artículo escrito por Lorena Jiménez Montes Socio Director de Valleón Asesores Legales, S.L.P.