El verano se presenta un año más como una época de continuo trasiego por las carreteras españolas. De hecho, la Dirección General de Tráfico estima para este verano 81,5 millones de desplazamientos, un 4% más que en 2014.

Con tanto viaje a nuestro destino de vacaciones, es fácil que en algún momento del trayecto aparezcan los mareos. Y ojo, aunque los niños suelen ser los más sensibles, los adultos también pueden sufrirlos.

Deja el libro para la playa

¿Cuántas personas han intentado leer un libro en un viaje por carretera y han tenido que cerrarlo a las pocas páginas al empezar a marearse? Esto es debido a que la información que recibe el cerebro de los distintos sentidos no concuerda. Lo recomendable es mirar por la ventanilla y fijar un punto en el horizonte, mejor si puede ser lejano. Así pues, para evitar un viaje desagradable es mejor mirar el paisaje y dejar el libro para la playa o la piscina.

Sentado con sentido

Otra causa frecuente de mareos en los viajes por carretera es ir sentado en sentido contrario a la marcha. Quien viaje en furgoneta o caravana puede que tenga que ir en un asiento de espaldas al conductor. Si una persona ya ha sufrido mareos o ha tenido malas experiencias pasadas es mejor no tentar a la suerte y, antes de emprender el camino, es recomendable pedir cambiar su asiento por uno en sentido de la marcha.

Delante te sentirás mejor

Por mucho que a todos les guste viajar en el asiento de copiloto, es más probable que aparezcan síntomas de mareo si se viaja en la parte de atrás. Esto es debido a que en los asientos traseros se notan más los movimientos del coche y las inercias de las aceleraciones y frenadas, tal como recuerda la consultora experta en automoción e Internet. Así pues, es mejor dejar como acompañante del conductor a una persona propensa a marearse.

Conducción tranquila, viaje sin sobresaltos

Una conducción agresiva no ayuda precisamente a que los acompañantes en el vehículo pasen el viaje sin sufrir mareos. El conductor puede ser el mejor remedio contra estos inconvenientes, siempre y cuando conduzca de una manera sosegada y tranquila, con aceleraciones y frenadas suaves y progresivas. Que la persona al volante no se maree no quiere decir que los demás sean inmunes.

Mareo en el ambiente

Algo tan simple como ventilar el interior del vehículo puede evitar una parada extra para aliviar un mareo. En ocasiones, un coche cerrado a cal y canto puede provocar que el ambiente se cargue, incluso con el aire acondicionado puesto, y de ahí al mareo hay un paso. Es recomendable abrir alguna ventanilla cada cierto tiempo y renovar el aire del habitáculo. Un ambiente más despejado contribuirá a un viaje con menos sobresaltos.

Ocio contra el mareo (salvo la lectura)

Los trayectos largos por carretera en verano son habituales. La playa o la montaña pueden encontrarse a horas de camino y el aburrimiento puede hacer mella en los viajeros, sobre todo en los más pequeños. Lo mejor en este caso es distraerse con música, una conversación o una película. Siempre y cuando haya que mirar de frente, el ocio es de lo más recomendable.

Fuente: AutoFácil

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