El desplome de la cotización del barril de crudo Brent, que ha caído por debajo de los 50 dólares, ha abaratado los carburantes de automoción en España hasta situarlos en niveles similares a los que se registraban en octubre de 2010.

De acuerdo con los datos de Industria (que registran el precio de venta de todas las gasolineras de España), el gasóleo cuesta una media de 1,098 euros, un 10,6% menos que a principios de diciembre y un 17,07% menos que en septiembre.

Esto significa que el usuario de un vehículo diésel con un depósito medio de 50 litros paga ahora 54,9 euros por el llenado, 11,3 euros menos que a finales de verano.

Por su parte, el litro de gasolina ha descendido por primera vez en cuatro años del umbral de los 1,2 euros, estableciéndose en los surtidores españoles a 1,15 euros, un 5,5% menos que el registrado a mediados de diciembre y también un 18% inferior al registrado la primera semana del ejercicio anterior.

Las petroleras siempre han defendido que el precio del carburante no puede bajar tanto como el del crudo porque la mayor parte de sus costes son fijos, como el impuesto de hidrocarburos, la distribución o la comercialización.

Fuente: EFE