La declaración de valor y de interés especial en la entrega de las mercancías

EL CARGADOR PUEDE DECLARAR EN LA CARTA DE PORTE, CONTRA EL PAGO DE UN SUPLEMENTO DEL PRECIO DEL TRANSPORTE, EL VALOR DE LAS MERCANCÍAS, QUE SUSTITUIRÁ AL LÍMITE DE INDEMNIZACIÓN PREVISTO EN LA LEY, EN AQUELLOS CASOS EN QUE RESULTE SUPERIOR.

Son muchas las ocasiones en las que los profesionales del transporte se ven en el encargo de transportar objetos dotados en el mercado de un importante valor económico. Electrónica, perfumes, obras de arte… incluso alimentación, son sólo algunos ejemplos que obligan a los transportistas, como garantes que son de la mercancía desde el momento en que las reciben en origen hasta que las entregan en destino (art. 28 de la Ley del Contrato de Transporte Terrestre de Mercancías), a adoptar toda una serie de medidas encaminadas, precisamente, a evitar cualquier pérdida o deterioro de las mismas.

A este respecto, la Ley mencionada prevé expresamente en su artículo 61 la posibilidad para el cargador de efectuar una declaración de valor y de interés especial en la entrega de las mercancías, a través del mecanismo propio que supone la Carta de Porte, como elemento dirigido a constatar la realización y materialización de un contrato de transporte (ver artículos anteriores sobre los que ya se desarrollaría esta cuestión).

Y así, señala el citado precepto, en su apartado primero que “el cargador puede declarar en la carta de porte, contra el pago de un suplemento del precio del transporte a convenir con el porteador, el valor de las mercancías, que sustituirá al límite de indemnización previsto siempre que sea superior a él”, es decir que, cuando se trate de mercancía de especial valor y a través de la carta de porte, el cargador tiene la posibilidad de declararlo de manera que, acaecido un siniestro sobre la misma, en caso de ser superior, resulte ser ese el valor de indemnización y no el previsto en la Ley (recordemos nuevamente, si bien igualmente esta cuestión ya habría sido desarrollada en números anteriores, que el límite de indemnización previsto legalmente se fija en un “tercio del Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples/día por cada kilogramo de peso bruto de mercancía perdida o averiada”, no pudiendo exceder del precio del transporte para el caso de retraso). De igual forma, y sobre esta cuestión, se prevé además la posibilidad de declarar el montante de un interés especial en la entrega de las mercancías, señalando expresamente el precepto en su apartado segundo que “el cargador puede declarar en la carta de porte, contra el pago de un suplemento del precio del transporte a convenir con el porteador, el montante de un interés especial en la entrega de las mercancías, para los casos de pérdida, avería o retraso en la entrega. La declaración permitirá reclamar, con independencia de la indemnización ordinaria, el resarcimiento de los perjuicios que pruebe el titular de las mercancías hasta el importe del interés especial declarado”.

Por último, y como complemento a todo lo anterior, se establece también la posibilidad para las partes de acordar un aumento del límite de indemnización señalado en la Ley (aquel que acabamos de indicar en líneas anteriores), de manera que, en tales casos, el pacto dará derecho al porteador a reclamar un suplemento del porte, a convenir de común acuerdo por ambos sujetos, cargador y transportista.