Isofix, el mejor sistema de retención infantil

 

Isofix, ¿qué es y cómo funciona este sistema de seguridad?

El sistema de seguridad Isofix está reconocido como el mejor sistema de retención infantil para los menores de cuatro años. Su éxito reside en los tres puntos de anclaje que incorpora este sistema, de los cuales dos puntos de anclaje están incorporados en la propia carrocería del automóvil, de manera que la silla queda completamente fijada al coche. Este sistema aporta una sujeción extra y mayor seguridad en las sillas que están preparadas para Isofix, respecto a las que utilizan los cinturones de seguridad para su sujeción.

 

Ventajas Sistema Isofix.

El sistema Isofix permite circular a los padres con mayor tranquilidad, ya que reduce en más de un 20% las lesiones graves en los niños. Si el coche recibe un impacto o se produce una frenada, este mecanismo de seguridad minimiza el movimiento de la cabeza del niño, evitando lesiones cervicales. Además, para reducir aún más las posibilidades de lesión se debe colocar a los niños menores de 4 años sentados en las sillas y cestas en sentido inverso a la marcha.

 

¿Por qué se coloca a los niños en sentido inverso a la marcha?

Tanto fabricantes, organismos de seguridad, conductores y aseguradoras coinciden en que sentar a los niños en sentido opuesto a la marcha es la opción más segura, en caso de choque frontal.

 

Esto es así porque al ir de frente, en caso de colisión, el cuerpo por inercia se inclinan hacia delante, provocando lesiones graves en el cuello al no tener la cabeza retenida. En caso de accidente, las zonas más débiles en los bebés son el cuello y la cabeza, por esta razón se coloca a los niños en sentido contrario para minimizar los impactos en estas zonas. Diferentes test de seguridad han demostrado que colocar a los niños de espaldas a la dirección del vehículo reduce las posibilidades de sufrir una lesión en más de un 90%.

Dentro del coche, el asiento más seguro para colocar la silla es el asiento central trasero, al estar más alejados de las zonas de impacto reduce al 90% el riesgo de un golpe directo en la cabeza.

Fuente:  Syrsa.