¿Ante quién tengo que reclamar en caso de litigio derivado de un transporte?

EL ROTT Y EL CONVENIO CMR PREVÉN SUPUESTOS DIFERENTES DE COMPETENCIA EN CASO DE CONFLICTO/S DERIVADO/S DE LA EJECUCIÓN DE UN CONTRATO TERRESTRE DE MERCANCÍAS, NACIONAL O INTERNACIONAL.

No es extraño que, como consecuencia de la prestación de un servicio de transporte, una vez materializado o durante su ejecución, incluso antes de llegar a iniciarse, surjan problemas que, en un momento determinado, puedan llevar a la necesidad de recurrir a los Tribunales, en aras por alcanzar una solución a los mismos.

Y así, circunstancias tales como el impago del precio, la existencia de daños en las mercancías o el retraso en su entrega, hasta la falta de puesta a disposición de las mismas para su traslado, entre otras muchas, resultan ser situaciones que habitualmente dan lugar a conflictos entre las diferentes partes intervinientes en un contrato de transporte por carretera.

Por ello, llegado el caso nos preguntarnos, ¿Ante quién tengo que reclamar si no consigo solucionar el problema? Porque, obsérvese que cualquier servicio de transporte nace en un sitio y termina en otro, pero además puede ser y así ocurre en muchas ocasiones que alguno o todos de los sujetos del contrato (cargador, transportista, destinatario,…) tengan su domicilio o residencia habitual en distintos Estados miembros de la Unión Europea, por lo que no parece fácil en principio determinar el Tribunal competente para conocer de un conflicto. Pues bien, en el caso del transporte nacional, el artículo 7 del Reglamento de Ordenación de los Transportes Terrestres (ROTT), en su apartado segundo determina la competencia de las Juntas Arbitrales del Transporte correspondientes “a/ lugar de origen o destino”, o “el de celebración del correspondiente contrato”, “a elección del peticionario o demandante, salvo que expresamente y por escrito se haya pactado la sumisión a una junta concreta”.

¿Qué significa lo anterior? Pues que, en primer lugar, tendremos que atender a la competencia del lugar que se determine en la Carta de Porte y en caso de no establecerse, el demandante podrá elegir entre acudir a la Junta Arbitral del lugar de carga de la mercancía, del lugar de descarga o de aquel en que se hubiera celebrado el contrato (esta última quizás, es la competencia más difícil de determinar por el hecho de que los contratos de transporte habitualmente se celebran a distancia, telefónicamente o por email, lo que da lugar a las dudas acerca de aquel lugar que se entendería como de eventual celebración del contrato, circunstancia que por su parte y para su resolución nos lleva a la necesidad de acudir a la interpretación de otras normas como son el Código de Comercio o la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico, entre otras). Por otro lado, en el ámbito del transporte internacional, entendido como aquel en el que el lugar de la toma de carga de la mercancía y el de entrega al destinatario están situados en dos países diferentes, uno de los cuales al menos sea contratante del Convenio CMR, determina esta norma en su artículo 31 que “para todos los litigios (…) el demandante podrá escoger, fuera de las jurisdicciones (…) designadas de común acuerdo por las partes del contrato”, las del lugar en que “el demandado tiene su residencia habitual, su domicilio principal o la sucursal o la agencia por intermedio de la cual ha sido concluido el contrato de transporte; o está situado en el fugar en que el transportista se hizo cargo de la mercancía o el lugar designado para la entrega de la misma”, no pudiendo escogerse más que estas jurisdicciones.